Los bailarines

La amplia e iluminada sala estaba repleta de gente.  Ya casi no se podía caminar.  Una típica sala de bailes de Hong Kong de los años 50, con un ambiente lleno de humo y ruido de las pisadas de los bailarines.  Andy estaba ansioso y buscaba con ganas a su bailarina preferida.  Llevaba varios meses …

Pan negro

Hasta el pan negro estaba muy buscado durante la guerra. La hambruna casi mataba más que las balas y caminar por la ciudad sitiada era jugarse la vida a cada segundo. Las bombas azules del enemigo caían sin previo aviso dejando escombros grises por doquier. Maribel salía día sí y día también en busca de …

Humo

Habitualmente era azul. El puñetero cielo era azul. ¿Por qué se empeñaba ahora en ponerse negro? Llevaba horas bocarriba, con las piernas atrapadas bajo el fuselaje del avión. Probablemente habría perdido los pies, no lo sabía. Hacía un buen rato que se había acostumbrado al dolor. Como no podía evitarlo, se hizo amigo de él.  …

Sistema de relajación

Busca un objeto, descríbelo y haz un manual de uso.Escríbele después una carta (de amor o de odio). Sistema de relajación (Instrucciones) Antes de cualquier manipulación, se recomienda tomar asiento cómodamente. A ser posible sofá. Coloque su compra en el regazo y proceda en el siguiente orden: • Abra la caja. • Saque el objeto …

Perenne

—¡Noooo! ¡Otra vez, no! —se quejaba M4·m1 con el paraguas rojo desplegado en la pinza mecánica—. He vuelto a llegar tarde a la lluvia de estrellas.  Estaba desolada. Desde la entrada de la nave en el espacio de Sigma Orionis que no conseguía verla. La culpa era de NØDR1z·A, el condenado ordenador central. Había decretado …

Memoria de Marioneta

Esa noche perdió completamente la memoria. A su alrededor las paredes se iban desdibujando a medida que los recuerdos se borraban. ¡Alucinante!, al mirarse no se reconocía. Intentaba recordar cómo había llegado a esa habitación, de dónde surgió su vida y por qué. No encontraba respuestas. Estaba sola y desde la ventana únicamente veía un …

Crujido

Escuché un ruido y me escondí en el armario. La última vez que Crujido se escapó de la jaula perdí dos dedos. Mi hámster es un animalito un poco susceptible. Nunca ha dejado de crecer, debe ir ya por los treinta kilos, por lo menos. Desde la última oleada de radiación solar, las cosas se han …