Nota de prensa: éxito literario basado en una vida anónima.

Philip Marlowe murió en el naufragio a la edad de 61 años. No dejó familia ni a nadie que le recordara, pero dos décadas después apareció una caja con varios objetos personales. De ella se extrajo la información necesaria para escribir una novela sobre su vida, una biografía ficticia basada en la interpretación del contenido.

Philip, sin familia, sin amores conocidos y cansado de todo, decidió celebrar el paso de los sesenta años a bordo de un crucero por el Pacífico. Cuando zarparon de Los Ángeles y para evitar el mareo del movimiento del barco empezó a beber sin mucho freno. Eran sus primeras vacaciones y quería disfrutarlas. Con la petaca en el bolsillo de la chaqueta se paseó por las cubiertas en busca del casino, la sala de juegos o el bar donde jugar una partida de póker. Aficionado a las apuestas y adicto a la adrenalina no quería aguardar al hundimiento del barco. Una vez encontrado el salón de juego se sentó en una mesa redonda a la espera de la llegada de jugadores. La primera fue una dama de buen ver, aunque de dudosa reputación, ya conocía bien a las de su calaña. Gracias a su paciencia y observación, perfeccionadas por décadas de profesión, había conocido a todo tipo de mujeres que enredaban a sus maridos con propósitos económicos. Al rato llegaron dos hombres más, amigos y acicalados con mucha clase. Marlowe se sintió fuera de lugar con su desgastado traje. 

Jugaron durante dos horas. Las apuestas y las ganancias fluctuaron igual que las olas del océano. El humor de Marlowe se embraveció cuando la dudosa dama le guiñó un ojo; se enfadó como la tormenta que se estaba desatando en el exterior.  Las mesas del bar sujetas al suelo evitaban desplazarse, pero los pasajeros empezaron a notar el exceso de movimiento. Escuchaban gritos en cubierta: damas en apuros y marineros dispuestos a ayudar. 

Philip dudó de la honestidad de sus compañeros de juego, dudó de lo que sus ojos veían, dudó de todo por el exceso de tragos. Y, en un ataque de furia, acompañado por las olas que sobrepasaban el puente de mando, tiró las cartas, recogió las ganancias de sus oponentes y salió a cubierta. Allí encontró la peor tormenta que había presenciado en su vida. Se creció, se sintió fuerte y con la postura más firme permitida por su ebriedad, mantuvo el equilibrio y empezó a lanzar derechazos al mar como el mejor boxeador. 

Mientras una manga marina, que se acercó por la popa, se lo tragó junto con todo aquel que estaba en cubierta.

©Nuria Riera Wirth

2 respuestas a «Nota de prensa: éxito literario basado en una vida anónima.»

  1. Me temo que sobrevive…
    He leído que un seguidor de Chandler ha escrito una nueva novela sobre Marlowe, cuando este ya tiene 72 años…

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